Pages

¡Viva la muerte! Simbolismo de alegría en la última pintura de Frida Kahlo




              En el 5 de julio de 1954, enferma y sufriendo, la pintora Frida Kahlo presentó una pintura de sandías que parecía bastante sencilla. En contraste con muchas de sus obras, que muestran cuerpos muy realistas y a veces grotescos, esta es brillante y sencilla. Ocho días después de presentar la pintura, que se llama “viva la vida,” Kahlo murió por la neumonía.  Con la brillantez y sencillez de esta pintura, Kahlo nos recuerda que una muerte no es el fin del mundo, y que la muerte de un ser puede dar vida a alguien otro.
Sin tener en cuenta el día cuando lo pintó Kahlo, la pintura está hecha para representar la muerte. Existe algún debate acerca de la fecha en que pintó Kahlo el cuadro. Por cierto, hay algunos que creen que lo dibujó en ese 5 de julio, tan cerca a su muerte. Algunos lo refuten—dicen que no podría ser tan bien hecho cuando ella tenía neumonía. Saloman Grimberg la compara con otras pinturas que hizo Kahlo en 1954 y alega que no puede haber sido pintado en la misma época. Sinceramente, no importa cual era la fecha exacta cuando se lo pintó. Lo importante es que sabemos que era hecho cerca de su muerte y lo podemos interpretar así. No cabe mucha duda de que Kahlo sabía que estaba llegando al final cuando lo pintó, u a lo menos cuando lo tituló y lo firmó.
La forma de esta pintura se difiere de la mayoría de las obras de Kahlo, pero es muy apropiada como su última pintura. Kahlo no terminó la vida con una pintura cruda de la gente o aun de si misma, sino con un cuadro brillante con una fruta sabrosa. Al pie de la página, como si fuera tallado en una sandía, está escrito la frase “viva la vida” con su nombre, el año, y el lugar. Tal vez parece ironía que esta obra, pintado ocho días ante de su muerte, proclama que sigue la vida, pero Kahlo probablemente sabía que el fin estaba acercando cuando lo pintó. Si se analiza la pintura más, es claro que Kahlo no quiso que el mundo pensaría en su muerte como un suceso triste, pero como un parte del ciclo de la vida y algo que todos deben entender que sea natural. Esta frase nos indica que no solo quiso decir que era natural, sino que se puede celebrar la muerte de uno porque puede traer el nacimiento de otros.
¿Por qué sandías? Si sabía Kahlo que esta fue a ser su última pintura, ¿por qué decidió pintar melones?  Hay poco más simbolismo que se entienda a primera vista. Por ejemplo, las sandías son cortadas con diseños interesantes, cada sandía es única. Mientras la mayoría son cortadas y listas para comer, no pensamos en ellos como símbolos de la muerte, sino para la vida. Veamos la pintura con sus colores brillantes y la fruta rica, y no lamentamos sobre las sandías que ya son muertes. De esta manera, la pintura es muy apropiada como su última obra. Con la pintura, Kahlo nos muestra que la muerte también puede ser muy hermosa y que no siempre hay que llorar por los que nos dejan.
Esta pintura también incluye mucho simbolismo sobre el ciclo de la vida. Estas sandías muestran una muerte, y una muerte hecho por un cuchillo, pero al mirar las sandillas la gente piensa en la comida y el sabor. Así puede ser la muerte; mientras una desaparece, puede servir como fuente de alimento por otra, y no hay que pensar en el sufrimiento de la sandía para disfrutar el sabor. Kahlo reitera esta idea con las semillas de la sandía: así nos muestra claramente como la vida puede venir de la muerte, y entendemos que no se puede extraer las semillas de una sandía viva. Aunque la muerte de Kahlo no era un sacrificio literal—no benefició a nadie directamente—Kahlo entendió que el mundo seguiría sin su toque, tan irreemplazable que era.
Aunque hay pocas colores en el cuadro, Kahlo los usa para darla significado sobre la esperanza acerca de la muerte. La brillantez de los colores es común en las obras de Kahlo, pero no es común en las pinturas del estilo naturaleza muerte.  El primer plano del cuadro solo tiene dos colores principales: el rojo claro, y muchos tonos de verde. Hay poco negro en las semillas y algo de amarillo y marrón en las cáscaras, en la mayor parte solo hay los dos colores brillantes. No se puede saber si fuera intencional, pero forman un contraste interesante. El verde, en todas sus tonalidades, en general representa la naturaleza y la vida. En contraste, el rojo muchas veces representa la muerte y la sangre.  Mientras el rojo de la pintura es claro y  casi parece un rosado, hay algunos lugares, como en las palabras en la sandía delante, donde el rojo es mucho más oscuro y el zumo de la sandía parece sangre. No obstante, aún este zumo no es grotesco y hay que recordar que sin él, la sandía no tiene sabor. De esta manera, Kahlo nos recuerda otra vez que lo que nos da asco u miedo no necesita ser malo, y a veces es la opuesta.
El fondo de la pintura también nos puede comunicar ese mensaje. En la parte arriba hay muchos tonos del azul y blanco, y es bastante claro que esta representa el cielo. La parte baja del fondo es un marrón oscuro, que podría ser una mesa donde las sandías se colocan, pero en vista del hecho que la parte arriba representa el cielo, también es posible que el marrón solo es la tierra, y que las sandías se ponen directamente en el suelo. Esta interpretación hace más sentido porque crea un contraste entre la tierra y el cielo, que puede ser simbolismo sencillo de la muerte. La tierra representa esta vida, atascado en el mundo. Es interesante que Kahlo dibuja la tierra como monótono y simple en una pintura brillante anuncia “viva la vida” como que la vida sea muy bonita e interesante. Tal vez se lo puede explicar en contraste con el cielo, que tiene muchas tonalidades de azul, blanco, y a veces morado. Kahlo no dice que el mundo y la vida son aburridos, pero sí dice que se debe celebrar la muerte, representado por el cielo. Sin tener en cuenta su religión, hace sentido que Kahlo pinta el cielo para representar el muerte, por que el cielo todavía es un mundo ulterior que no se puede alcanzar en esta vida. Como el primer plano, el segundo plano del cuadro representa la alegría en la muerte.
              La última pintura de la gran Frida Kahlo no es tan coincidente o irónica como parezca. En ella, Kahlo nos mande no llorar por la muerte sino celebrar la vida, y nos dice esto tanto con las palabras y los colores de la obra. En esta, Kahlo no hace una naturaleza muerte sino una naturaleza viva, y una que seguirá viviendo por muchos años.

No comments:

Post a Comment